Nace como una reinterpretación del aceite de oliva virgen extra desde una perspectiva contemporánea, donde la tradición mediterránea se encuentra con la experimentación visual.
El proyecto parte de una pregunta sencilla: ¿y si el color del aceite pudiera convertirse en el principal lenguaje de la marca? Inspirado en los pigmentos naturales presentes en los alimentos y la botánica, el sistema de identidad explora la posibilidad de transformar cromáticamente el aceite mediante ingredientes naturales, generando una colección de variedades diferenciadas por color, personalidad y experiencia sensorial. Más allá de un recurso estético, el color se convierte en un código narrativo que comunica origen, sabor y carácter, invitando al consumidor a descubrir el producto desde una nueva mirada. La identidad visual se construye sobre una estética limpia y sofisticada, donde el minimalismo permite que el color sea el verdadero protagonista.
El packaging utiliza una composición equilibrada, materiales de acabado premium y un sistema gráfico flexible que dota a la marca de coherencia y reconocimiento, manteniendo el protagonismo del contenido. LAUREA propone una nueva forma de entender el aceite de oliva: un producto que conserva su esencia artesanal mientras adopta un lenguaje visual innovador y emocional.
El resultado es una marca capaz de conectar con un público que valora tanto la calidad gastronómica como el diseño, convirtiendo cada botella en una experiencia donde naturaleza, innovación y branding conviven en perfecta armonía.











